En el referéndum de junio de 2003 sobre la incorporación de la República Checa a la UE, más del 77% de los votantes se pronunciaron a favor de formar parte de la comunidad. Al año siguiente, el 1 de mayo de 2004, la República Checa se convirtió junto a otros nueve países en miembro en la mayor ampliación de la Unión Europea, que incrementó su territorio en un 18% y su población en una quinta parte.

