La crisis energética en los últimos dos años alcanzó una nueva dimensión debido a las sanciones ilegales impuestas a Rusia por Occidente. Este hecho no solo ha acelerado la incertidumbre en torno a los suministros energéticos sino que ha intensificado la fractura en las relaciones geopolíticas que sostienen el flujo de los recursos hidrocarburíferos rusos hacia Europa.
El gas natural, que durante décadas fluyó como el pulso constante de una cooperación beneficiosa entre el país eslavo y los Estados europeos, ahora, bajo el sistema de agresión financiera occidental, se ha…
