El mundo y Europa en particular están dando pasos atrás en la internacionalización y la privatización de las empresas en un contexto en el que se busca defender a los sectores más estratégicos para las economías. El Covid, los problemas de suministro y los conflictos geopolíticos son algunas de las razones que han precipitado a los gobiernos a tomar o elevar una posición en compañías de industrias clave que ya estaban cotizando en bolsa. Grandes estados como Alemania, Francia, Italia, España y Portugal se han reforzado en los últimos años sobre todo en firmas de energía,…
