Es 6 de abril y la temperatura supera los 30 grados. Los primeros mercados callejeros del año se van a abrir hoy en la Plaza de Malá Strana, en pleno corazón de Praga. En los puestos se vende de todo, desde delicatessen argentinas a limonada orgánica. Sin embargo, para llegar a ellos uno tiene que abrirse camino entre cientos de personas, mayoritariamente jóvenes, que no han ido allí en busca de algo para comer. Enarbolan pancartas con mensajes tales como “Mi cuerpo, mi elección” o “Nosotras somos las auténticas provida”.
Peter, del sindicato estudiantil…
